Un grupo de actores da vida a personajes cotidianos que desesperados por las circunstancias, acuden a la “Santa Muerte” para obtener salud, dinero, amor… pero a un precio demasiado alto.
La producción entrecruza tres historias dramáticas: Rubí (Karla Álvarez) es una madre angustiada que al saber que a su hija le quedan pocos días de vida por un cáncer en el cerebro se aferra a todos los remedios posibles con tal de sanarla, incluyendo el recurso a la Santa Muerte.
Su esposo, Pablo (Harry Geithner), empieza a tener conflictos con ella a raíz del altar de la Santa Muerte que colocan en su casa. Los fenómenos paranormales que suceden en su propio hogar le hacen perder la paz e intuir que algo anda mal.
Perlita (Ana Sofía Camacho), a la que le quedan pocos días de vida, queda atrapada en la promesa que hace su mamá a la Santa Muerte, a cambio del milagro de sanarla.
Mientras tanto, Gustavo (Julio Casado) vive en carne propia lo que es ser un desempleado más, como hay tantos en el mundo, al cual se le van acumulando las deudas.
Perdidamente enamorado de Cecilia (Wendy Braga), una mujer que solo busca lujos y comodidades, Gustavo se enfrenta a su cruda realidad, al tratar de cumplir todos sus caprichos.
De pronto, su suerte cambia radicalmente cuando su amigo Mauro (Mario Zaragoza) lo alienta a convertirse en un devoto de la Santa Muerte. Ahora Gustavo podrá tener todo lo que siempre ha deseado, pero estará obligado a rendirle culto de por vida.
Un buen día Gustavo deja de hacerlo… sin medir las consecuencias.
Como tantas otras mujeres, Elena (Eva Prado) es la clásica esposa hogareña que se desvive por atender a su marido, Mauricio (Ramiro Huerta), sin sospechar que éste la engaña con su mejor amiga.
Mauricio, atraído por la pasión hacia Raquel (Amaranta Ruiz), no mide el peligro de entregarse a una mujer que está dispuesta a todo por lograr que él sea únicamente de su propiedad. |